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Investigadores del Programa de Epigenética y Biología del Cáncer (PEBC) del IDIBELL dirigidos por Manel Esteller han identificado un mecanismo molecular que explica porqué algunos cánceres no responden a tratamientos convencionales con quimioterapia. El estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ha identificado que el fenómeno ocurre principalmente en cánceres colorrectales y de estómago y podría contribuir a mejorar la clasificación de los pacientes y la personalización de los tratamientos.

La quimioterapia se ha demostrado efectiva en un amplio abanico de pacientes, pero uno de sus principales problemas es la aparición de resistencia contra el medicamento anti-tumoral usado. Sin embargo, desde hace décadas se sabe que hay tumores que presentan una resistencia cruzada contra diferentes fármacos desde su inicio, cuando aún no han sido tratados.

En el 10% de los tumores de colon y estómago se presenta multirresistencia a la quimioterapia debido a la silenciación de un fragmento de RNA no codificante (lncRNA): la molécula TP53TG1. En tejidos sanos, la proteína p53 una proteína supresora de tumores se une a la molécula TP53TG1 y la activa. Una vez activa, esta molécula se encarga de prevenir la activación de la proteína YBX1, que cuando está activa se encarga de ir al núcleo de la célula y activar cientos de oncogenes.

La silenciación de la molécula de IncRNA TP53TG1 en células cancerígenas hace que la proteína p53 pierda gran parte de su efecto protector contra los tumores, y la proteína YBX1 tiene vía libre para activar oncogenes que impedirán la muerte de las células malignas a pesar de los fármacos antitumorales, produciéndose resistencia a los fármacos de la quimioterapia.

Según la investigación, este engranaje molecular está detrás de la resistencia a los fármacos más comunes en el tratamiento del cáncer, como el 5-fluorouracilo, el oxaliplatino o el irinotecán, pero también de otros medicamentos nuevos dirigidos a dianas moleculares muy recientes, como los inhibidores de quinasas.

El grupo de Esteller se propone ahora estudiar si queda algún fármaco que se escape de este mecanismo de resistencia múltiple, y también abre la puerta a la posibilidad de desarrollar otros fármacos que devuelvan la molécula TP53TG1 a su actividad normal. La metilación del ADN es lo que provoca la silenciación de esta molécula de IncRNA, así que se trata de un factor epigenético (no hereditario) que podría tratarse más fácilmente. Pero de momento no se sabe qué elemento del entorno es lo que provoca esta modificación epigenética en las células tumorales.

 

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